domingo, 12 de diciembre de 2010

Iglesia y cambio climático, por monseñor Felipe Arizmendi Esquivel

Mientras los países más contaminantes se resisten a controlar sus industrias, nosotros cuidemos los árboles, los ríos, los manantiales. En las tierras en declive, hay que hacer bordos o terrazas, para que la tierra buena no se vaya al río con las lluvias. Si necesitas cortar un árbol, siembra y cuida diez. Aprende a manejar la basura. No te dejes engañar por los agroquímicos. Elabora y usa abonos orgánicos. Evita los incendios destructivos. Ama y cuida la tierra, nuestra casa...

Leer el texto completo AQUÍ.
Publicar un comentario